Cronica del sur de la urbe
Situada en el conurbano sur, Adrogué es una de las ciudades con más fuerte impronta patrimonial y cultural de la provincia de Buenos Aires. Hallada a unos 23 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, esta urbe opera como cabecera del partido de Almirante Brown y se diferencia por su diseño urbano singular, sus calles llenas de árboles y una arquitectura que conserva parte del esplendor del siglo XIX.Distinto a otras ciudades que se desarrollaron bajo un patrón urbano convencional, Adrogué sumó diagonales, plazas y boulevares en su proyecto primigenio, algo revolucionario para la época y que en la actualidad define gran parte de su estética urbana. Este esquema geométrico la erigió como una ciudad modelo dentro del surgimiento del conurbano bonaerense.Siendo un secreto a voces bajo los laureados apodos de "ciudad de los árboles" o "Perla del Sur", esta localidad mantiene intacto un aire residencial y un indiscutible peso cultural único en toda la corona del área metropolitana. Su pasado se amalgama íntimamente con las trayectorias de los máximos exponentes de la política, las letras y las bellas artes del país.El nacimiento de Adrogué y el sueño de su fundador, Esteban AdroguéTodo comenzó en las postrimerías de la segunda mitad del > siglo XIX > gracias estación adrogué a > la audacia > de Esteban Adrogué, un visionario comerciante y promotor inmobiliario que gestó a esta población.Su proyecto no consistía únicamente en levantar un asentamiento nuevo, sino en crear un espacio residencial moderno y organizado, concebido para el esparcimiento y el progreso demográfico estructurado.Esteban Adrogué se hizo con amplias terrenos al sur de la capital y comenzó a trazar una localidad diferente para la época.Junto con fomentar el loteo, donó desinteresadamente tierras pensadas para edificios públicos, plazas, iglesia y la la vital parada del tren.La expansión de las líneas férreas hacia la localidad, factor de vital importancia para el florecimiento de la urbe, fue asimismo impulsada vehementemente por sus contactos y recursos.El sentir popular de los habitantes se apropió del apellido de su creador, si bien legalmente figuró bajo la nomenclatura de Almirante Brown durante mucho tiempo antes de que el término Adrogué se formalizara definitivamente de modo legal.La revolución urbana de su trazadoUno de los rasgos más atractivos de Adrogué es su morfología urbana.En tanto que numerosas ciudades argentinas continuaban con el esquema tradicional de cuadrícula proveniente del diseño colonial español, Adrogué sumó diagonales, plazas y grandes boulevares.La responsabilidad técnica e intelectual de este ingenioso plano recayó en los talentosos arquitectos de origen italiano, Nicolás y José Canale.La estrategia urbana intentó dar vida a una urbe más abierta, armónica y transitable.Estas calles oblicuas sirvieron eficazmente para relajar el rígido patrón del damero, brindando horizontes y puntos de fuga verdaderamente vistosos en cada intersección.Este patrón todavía puede apreciarse en el núcleo fundacional y constituye uno de los elementos característicos más insustituibles de la localidad.En la actualidad el diseño de sus arterias continúa siendo parte de la impronta paisajística que distingue a Adrogué dentro del mapa regional.Las calles arboladas y el perfil residencial de la ciudadLa fama perenne de Adrogué radica, en gran medida, en sus añosos e imponentes túneles de árboles que cubren las calles. Especies perfumadas como las glicinas y los tilos adornan el paisaje, dándole a la ciudad un carácter verde absolutamente inconfundible.Varias de sus calles preservan además adoquinados históricos y casonas de antaño. Las viejas quintas de veraneo y mansiones históricas todavía pueden contemplarse en diversas zonas. Este ambiente residencial transformó a Adrogué en un lugar asociado históricamente con la calma y la alta calidad de vida.Por esta feliz mezcla de naturaleza y patrimonio, la ciudad sostiene un gran magnetismo turístico y cultural dentro de la zona sur bonaerense.Borges y Adrogué: una intensa relación literaria e históricaLa localidad ostenta un vínculo imborrable y eterno con Jorge Luis Borges, quizás el autor literario más determinante e importante de la Argentina del siglo pasado, quien residió y caminó allí en etapas clave de su niñez y juventud.Las calles misteriosas, las casas antiguas y la frondosidad calaron hondo en su imaginario fantástico. La ciudad aparece mencionada en varios poemas y cuentos y recuerdos del genial autor.Hasta destinó una pieza literaria dedicada a Adrogué acompañada de ilustraciones realizadas por su talentosa hermana Norah Borges. En base a diferentes fuentes biográficas, Borges calificaba a la localidad como uno de sus lugares más amados. Hoy por hoy hay espacios y referencias urbanas que resguardan ese patrimonio literario.Arquitectura histórica y edificios emblemáticosAdrogué guarda varios construcciones vinculados a su origen institucional. El hito principal es Castelforte, vieja morada relacionada con los arquitectos Canale.Otra gran perla es "La Cucaracha", un pintoresco e inusual chalet de estilo suizo mandado a construir por el propio fundador de la urbe para cobijar a sus hijas, y que hoy funciona como un invaluable bien patrimonial y cultural del distrito sureño.Otra construcción relevante es la intendencia, reconocida como una de las estructuras históricas más majestuosas del distrito. Estos edificios reflejan la impronta del viejo continente presente durante la fundación de la localidad.Ferrocarril y progreso urbano indetenibleEl despliegue comercial de Adrogué estuvo profundamente asociado al tren. La llegada de la estación fomentó el auge demográfico y económico. Sumado a esto logró unir de forma veloz la localidad con Buenos Aires.